Cala Salada

Rodeada de colinas de bosque de pinos, la pequeña calita de arena de Cala Salada es un destino preferido para la gente de la isla y propietarios de embarcaciones privadas. El agua es hermosa y clara, poco profunda y perfecta para nadar. El fondo marino es en su mayoría de arena blanda. Se llena hasta arriba los fines de semana del verano y se ven personas acostadas sobre las rocas que separan Cala Salada de su vecina Cala Saladeta. También puedes saltar desde los acantilados, pero ten cuidado y comprueba la profundidad del agua primero, no es seguro saltar desde cualquier sitio (aunque otra gente lo haga).

En el saliente de roca a la derecha de la cala hay una torre de piedra muy pintoresca con caminos que te llevan a lo alto de la vecina playa de arena de Cala Saladeta. A la izquierda hay casetas de pescadores excavadas en la roca. Hay caminos muy trillados que llevan a las colinas y son muy populares para excursiones en esta zona de naturaleza virgen.